
Altezas Reales, Excmo. Sr. Secretario de Estado, querida Luisa, queridos amigos:
Hablar de sentimientos tan personales como son los que uno vive y uno siente cuando pierde a un hermano, como me ocurrió a mí con Jaimón, o lo que significa perder a tu marido, a un hijo o a quien fue tu padre, produce un inevitable pudor porque se abordan esferas tan íntimas que resultan difícilmente compartibles con nadie.
Jaime era una persona alegre, inteligente, tenía una sonrisa diferente, un humor perspicaz... se sentía satisfecho de sus logros y de su trayectoria profesional que consiguió gracias a su tenacidad y, porqué no decirlo, gracias a sus grandes capacidades humanas y profesionales. Fue una fuente de alegría para todos aquellos que le conocieron, entre los que dejó una profunda huella, y por eso creo que será recordado como una persona que añadía valor a su mundo y a las que le rodeaban.
La pérdida de un ser querido despierta, en ocasiones, un sentimiento de rebeldía o de lucha por reivindicar su memoria, que no es más que una forma distinta de presencia de quien nos ha dejado. La vida sigue porque el dolor no mota al cuerpo, pero a veces termina con el alma y eso había que evitarlo en memoria de Jaime. Por eso estamos hoy aquí, para recordarle.
Detrás de esas ganas de perpetuar el recuerdo de Jaime en un proyecto que fuera útil para la sociedad y que estuviera relacionado con su actividad profesional, nace esta iniciativa de crear el Premio Jaime Fernández de Araoz sobre Corporate Finance.
¿Y porqué centrar este premio en el estudio de las finanzas corporativas?
Al margen de los aspectos técnicos, de las cuestiones concretas e indudablemente fascinantes que plantea el “Corporate Finance”, en la reflexión que hizo nuestra familia subyacía una preocupación más general que no era otra que la competitividad de nuestra empresa y la eficiencia de nuestros mercados.
En un modelo de economía de mercado y en el contexto de globalización en el que la empresa hoy se desenvuelve, no podemos engañarnos: el bienestar de los españoles va a depender en buena medida de que nuestras empresas puedan financiarse de una forma ágil y competitiva para poder acometer eficientemente esos grandes retos que todas ellas tienen planteadas. En todo este proceso, confluyen muchos factores entre los que están, de forma relevante, poder contar con un ordenamiento jurídico propicio, con un buen funcionamiento de los supervisores de los mercados y con el de los tribunales de justicia.
Y es por ello que tanto nuestro gobierno como nuestros legisladores tienen una extraordinaria responsabilidad en crear las condiciones objetivas para que las empresas puedan afrontar con éxito estos retos.
Al crear este Premio, pensamos que los estudiosos del “Corporate Finance” tenían mucho que decir y que aportar a esta reflexión. El desenfrenado ritmo diario de las agendas de políticos y empresarios no ofrecen siempre las condiciones idóneas para un análisis riguroso y sosegado de los temas.
Y este es, en definitiva, nuestro pequeño grano de arena a este proceso: procurar un encuentro entre investigadores, políticos y empresarios para tratar, entre todos, de dar con algunas de las claves que contribuyan a hacer una empresa mejor en una España mejor.
Han sido muchos meses de esfuerzo y, tras recibirse 35 trabajos de 50 autores sobre temas muy variados (Opas, analistas de inversiones, valoraciones de empresas, gobierno corporativo, contabilidad, empresa familiar), el Jurado acordó por unanimidad conceder el Premio a los profesores Arturo Bris, de la Universidad de Yale, y a Christos Cabolis, de la Universidad de Atenas, por un trabajo conjunto titulado:
“El valor de la protección al inversor: evidencia basada en fusiones internacionales”
No quiero cansarles con una descripción del currículum vitae de los autores premiados; es sencillamente impresionante. Como Español, me enorgullezco de que podamos contar con un investigador como Arturo Bris quien, con 38 años, destaca ya como joven profesor en una de las instituciones universitarias más prestigiosas, como es Yale, codeándose en sus publicaciones con los mejores del mundo en estos temas del “Corporate Finance”. Arturo, Christos: nuestra más cordial enhorabuena a ambos.
Al presentar a todos ustedes el trabajo premiado, quiero empezar destacando que las bases de la convocatoria concedían especial relevancia a que los trabajos que se presentaran fueran “eminentemente aplicados”. Pues bien, el tema elegido por los autores premiados aborda una cuestión de plena actualidad como es el de la protección del inversor y el buen gobierno corporativo y la relación que ambos tienen con el bienestar económico de un país y como influyen en las valoraciones de las empresas. En este sentido, los autores han analizado en qué medida puede concluirse que en aquellos países en los que el sistema legal protege mejor a los inversores, los mercados financieros están más desarrollados; las empresas invierten más y mejor; su valoración aumenta, y la economía crece a mayor ritmo.
El Proyecto no era nada fácil y ciertamente muy ambicioso por cuanto que topaba con dos obstáculos fundamentales de orden práctico:
Para medir la calidad de los sistemas de protección del inversor y gobierno corporativo de un país, Bris y Cabolis se han centrado en las fusiones transnacionales, analizando las diferencias que hay entre los índices de protección al inversor en el país de la compañía adquiriente y en el país de la empresa adquirida, así como sobre los sistemas contables de ambos países. El objetivo del trabajo ha sido analizar en el sistema de protección al inversor, tiene en valoración que los accionistas de la empresa adquiriente y adquirida asignan a la fusión.
Los autores concluyen que los inversores asignan un mayor valor a aquellas empresas en las que los accionistas están mejor protegidos contra la expropiación o comportamiento oportunista de los accionistas mayoritarios o por los gestores, lo que exige tener que pagar una mayor prima de adquisición. Y así concluyen que las fusiones trasnacionales crean valor al adoptar mejores, nunca peores, sistemas de protección al inversor.
Recuerda nuestro refranero que “lo bueno si breve, dos veces bueno”. Yo no estoy nada seguro de que esta presentación del extraordinario trabajo de los profesores Bris y Cabolis haya sido buena pero desde luego, les aseguro que tenía el firme propósito de que fuera breve...!!
Por ello, en nombre de toda mi familia y en el mío propio solo me resta agradecer:
Muchas gracias a todos.
Acto de entrega de la I Edición del Premio "Jaime Fernández de Araoz sobre Corporate Finance".
Intervención de D. Alejandro Fernández de Araoz
Madrid, 13 de junio de 2005